Bendito seas, Señor, por este pan y este vino
Que generoso nos diste para caminar contigo.
Y serás para nosotros alimento en el camino.

Te ofrecemos el trabajo, las penas y la alegría,
El pan que nos alimenta y el afán de cada día

Bendito seas, Señor…

Te ofrecemos nuestro barro que oscurece nuestras vidas
Y el vino que no empleamos para curar las heridas…