Tomad, Virgen Pura,
nuestros corazones;
no nos abandones.
Jamás, jamás;
No nos abandones.
Jamás, jamás.

¡Mil querubes bellos,
orlan tu dosel;
Quiero estar con ellos;
Virgen, llévame;
Contigo en el cielo,
colmando mi anhelo,
qué feliz seré…

Tomad, Virgen Pura,
nuestros corazones;
no nos abandones.
Jamás, jamás;
No nos abandones.
Jamás, jamás.